Desde el punto de vista de su etimología, investigar proviene del latín in (en) y vestigare (hallar, inquirir, indagar, seguir vestigios) lo que conduce al concepto más elemental de <descubrir o averiguar alguna cosa, seguir la huella de algo, explorar>. De esta manera se podría considerar a un investigador, como aquella persona que se dedica a alguna actividad de búsqueda, independiente a su metodología, propósito e importancia. 1

Un proceso de investigación implica un estudio exhaustivo para la selección y análisis de información que permita comparar e interpretar los resultados en función de los conocimientos actuales y al mismo tiempo permita complementar bases teóricas a un área de intervención específica.